Yo siempre estuve a la deriva
no importaba si sufría,
si tenía hambre o lloraba,
un parche siempre nos callaba
De vez en cuando ellos me necesitaban
lo necesario lo pagaban
Cuando las cosas se agravaron
gritamos todos obligados
pero la ayuda fue muy poca
por apellido no nos toca
Piden un voto, luego se van y se callan
si no perdemos no ganaban
Hombres venían
y me mentían
y las promesas las quitaban
sus arrogantes palabras duras
sólo existían en las urnas
Aunque se esconden dentro de sus caras buenas
jamás opacan la conciencia
No son más grandes
ni los mejores
sólo se escudan tras tu reja
porque la historia
que se acumula
se escribe siempre en las tumbas.
martes, 29 de junio de 2010
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